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4 lecciones positivas para startups en tiempos de coronavirus

En Oryon Universal nos gusta ver el lado positivo de las cosas, siempre que sea posible. Creemos que de una crisis podemos sacar lecciones y, con suerte, reinventarnos. Por este motivo presentamos 4 lecciones positivas para startups en tiempos de coronavirus:

Que las startups son uno de los sectores más afectados por la crisis del coronavirus y el confinamiento de la población, no es ninguna novedad. Principalmente porque las inversiones han frenado en seco y parece que tardarán meses en recuperarse. Es más, el 20% de emprendedores cree que su proyecto no sobrevivirá si se alarga el estado de alarma, según los últimos estudios. Se trata de compañías que invierten gran parte de sus ganancias en crecer y disponen de poca liquidez.

Sectores como el turismo, las experiencias, los eventos o la movilidad han salido perjudicados, mientras que la telemedicina, educación, fintech, realidad virtual o telepresencia han salido más que reforzados. Incluso con más usuarios y ventas.

En Oryon Universal nos gusta ver el lado positivo de las cosas, siempre que sea posible. Creemos que de una crisis podemos sacar lecciones y, con suerte, reinventarnos. Por este motivo presentamos 4 lecciones positivas para startups en tiempos de coronavirus:

1. Acciones orientadas a generar un impacto positivo durante la crisis, generar marca y responsabilidad social ante un frente común

La mayoría de startups o unicornios no habían prestado, anteriormente, servicios en el sector público, como por ejemplo Cabify, Glovo o Badi. En estos momentos han encontrado formas creativas para estar al lado de los más afectados, como por ejemplo trasladar enfermos al hospital, transportar medicamentos o comida en hogares. O, incluso, en el caso de Badi, reservar 400 habitaciones libres en Barcelona para profesionales del sector sanitario que llegaban a la ciudad para ayudar a combatir el coronavirus.

También ha sido habitual en las startups ofrecer conocimientos gratuitos, eliminando cualquier barrera de pago. Podemos encontrar startups como la catalana Copernic, que es una plataforma de gestión de proyectos y desde el inicio de la pandemia ha ofrecido contenidos gratuitos a clientes. O Polaroo, que ha puesto a disposición de todos los consumidores, autónomos y pymes todos sus servicios de manera gratuita. Su labor: optimizar y unificar los gastos recurrentes de servicios como electricidad, gas, agua o internet.

Asimismo, lo vemos ejemplificado en los webinars, contenido formativo en formato vídeo que se imparte a través de internet, que ha permitido demostrar su experiencia y a la vez reforzar su marca. Ha ocurrido con Happy Force, startup que permite la medición continua y anónima del clima de tu empresa y, en tiempo real. Primordial para estos días. Se han lanzado a ofrecer webinars sobre la transición al teletrabajo, apoyado en un espacio colaborativo para compartir consejos, soluciones y buenas prácticas.  

2. El teletrabajo ha llegado para quedarse

Que una parte de las grandes corporaciones no estaba preparada para afrontar el teletrabajo de sus trabajadores es un hecho constatable y que ha permitido aprender de ello sobre la marcha. Si nos volvemos a encontrar con un rebrote del coronavirus, estaremos más preparados, con planificación y protocolo a seguir. Así lo comentaba en un artículo de Expansión la periodista Montse Mateos: “Trabajar en remoto no es ajeno para los miles de profesionales de grandes compañías, pero éstas se enfrentan a un desafío insólito: gestionar a toda su plantilla en remoto, confinada en sus casas y por tiempo incierto”.

No es el caso, en cambio, de las startups. La mayoría de ellas ya apostaban por el teletrabajo y era habitual conectarse en remoto con los compañeros. Por lo tanto, han podido seguir con el día a día. Lo más preocupante, para ellas, es evidentemente la paralización de las inversiones. No obstante, programadores, diseñadores, ‘marketianos’ o fundadores siguen al pie del cañón. La creatividad no tiene límites, así como tampoco coger aire y reorganizarse. 

3. Transformación digital de la sociedad

La población de más edad y senior se ha digitalizado a marchas forzadas debido a la situación excepcional. Utilizar programas de videollamada, asistencia a formaciones online o tutoriales es cada vez más habitual. Es un público que las startups deberán tener en cuenta y, que en la mayoría de casos, abrirán nuevos horizontes.

Lo comentaba Pau Martí, Legal Manager & Fundraising Oryon Universal, en una publicación sobre la oportunidad que suponía el COVID-19 para el sector legal y la transformación digital. Casos de éxito como Milcontratos.com, para la automatización de contratos, o, incluso, servicios legales online para la población que lo requiere, a través de Abogados para tus deudas, lo avalan. 

Otra iniciativa muy interesante es la de Oriol Segarra, que junto a un equipo ha presentado Subimos Persianas, una plataforma sin ánimo de lucro donde los negocios sin presencia online pueden seguir generando algunas ventas en estos meses difíciles. 

4. Reinventarse y dejar volar la imaginación

Durante estos días escuchamos en los medios de comunicación que estamos ante una crisis que podría ser peor que la de 2008. En Oryon Universal nos gusta hablar de reinvención y adaptarnos a las circunstancias.

Un claro ejemplo es Nannify, que era una app nacida el 2018 que conectaba a “canguros” con familias. Actualmente está experimentando un enorme boom en pleno confinamiento por el coronavirus. Y es que ha reinventado su negocio y ofrece canguros a distancia que dan clases de yoga, programación, guitarra, canto, dibujo o matemáticas, y ha disparado su facturación: este mes va a ingresar lo mismo que en todo el año pasado.

Es más, hablando del mercado internacional y a grosso modo, ¿sabías que el 2008 nacieron startups realmente exitosas como WhatsApp, Instagram, Slack, Airbnb, Pinterest o Uber? Los emprendedores no tenían nada que perder en una situación realmente complicada. Simplemente dejarse llevar y confiar en una idea que cambiaría el juego. Y, por supuesto, que lo ha cambiado.

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