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¿’Sandbox’ regulatorio para las ‘fintech’? ¿Ya sabes qué es?

Antes de abordar esta cuestión es necesario definir los dos conceptos que forman esta ecuación:

Por un lado, el concepto ‘sandbox’ significa literalmente, caja de arena –o  arenero–, es decir, el pequeño recinto donde los niños pueden jugar y experimentar en un entorno supervisado por los progenitores. Poco a poco este concepto ha ido adquiriendo nuevos significados y aplicándolo a entornos digitales hace referencia a un “campo de pruebas controlados y no desregulados para nuevos modelos de negocio que aún no están protegidos por una regulación legal vigente, supervisados por las instituciones regulatorias”.

Por otro lado, el concepto ‘fintech’ proviene de la unión de las palabras inglesas ‘finance’ y ‘technology’ y une a todas aquellos proyectos empresariales que proveen servicios financieros innovadores y se apoyan en la tecnología.

Entonces, ¿qué es el ‘sandbox’ regulatorio para las ‘fintech’? Recientemente se publicó en el BOE la Ley 7/2020, de 13 de noviembre, para la transformación digital del sistema financiero que tiene como objetivo establecer un “entorno controlado de pruebas que permita llevar a la práctica proyectos tecnológicos de innovación” en el sistema financiero con “pleno acomodo en el marco legal” y “supervisor, respetando en todo caso el principio de no discriminación”.

En palabras de Rodrigo García de la Cruz, presidente AEFI (Asociación Española de Fintech e Insurtech): “‘Sandbox’ es sinónimo de retención de talento, impulso de la innovación, atracción de inversión y actualización de la regulación en pro del sector”.

“El Banco Internacional de pagos ha elaborado un estudio en el que concluye que el ‘sandbox’ incrementa en un 50% la probabilidad de de inversión”

¿Qué principios rigen?

Fundamentalmente rigen dos principios básicos: el principio de exención que se traduce en “periodos de prueba en el que se van alcanzando los requisitos para obtener una licencia al tiempo que se desarrolla el modelo de negocio” y el principio de no sujeción, es decir, “aún sin regulación, permite el lanzamiento de productos y servicios con el respaldo regulador de los mercados donde operan”.

¿Cómo funciona el proceso o la prueba?

Este espacio de pruebas depende directamente de la Secretaría General del Tesoro y Financiación Internacional, a través de la cual se habilita un sistema para recibir propuestas o solicitudes de empresas que quieran presentar sus proyectos.

Los emprendedores podrán presentar sus proyectos innovadores a las convocatorias semestrales que se organizarán regularmente y es necesario que cumplan con tres requisitos: 

  1. Que sea un proyecto innovador aplicable al sector financiero.
  2. Que cuente con un grado de maduración suficiente, es decir, que haya sido mínimamente desarrollado (MVP).
  3. Que aporte valor añadido, facilitando el cumplimiento normativo y mejorando la calidad de los productos o servicios financieros.

Asimismo, la Secretaría General del Tesoro y Financiación Internacional fijará para cada una de las convocatorias un deadline para presentar los proyectos junto al modelo normalizado. 

Una vez evaluados los proyectos, aquellos que obtengan una valoración positiva se trasladan a las autoridades supervisoras (Banco de España, CNMV y Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones). Los participantes de la prueba deben aceptar las condiciones de participación por escrito y reciben por escrito información sobre las condiciones de la prueba, implicaciones, riesgos, etcétera.

La autoridad supervisora designará uno o varios monitores que llevarán a cabo el seguimiento de las pruebas del programa piloto. Cuando concluyan las pruebas, los emprendedores tendrán que elaborar una memoria en la que detallan y evaluan los resultados obtenidos en la prueba piloto.

Finalizada la prueba piloto, los emprendedores podrán solicitar la autorización para dar comienzo a la actividad para dar comienzo a la actividad.

“Se trata de garantizar una innovación responsable.”

Algunas claves

  • AEFI considera que la aprobación de esta norma impulsará inversión en España, con una cifra estimada de 1.000 millones de euros en dos años y la creación de 5.000 empleos estables directos.
  • Acelerará el proceso de aprendizaje de los reguladores y los supervisores, facilitando la adaptación del marco regulatorio de la nueva era digital.
  • Identifica proyectos que pueden mejorar la prestación de servicios financieros.
  • Se crea un modelo que garantiza la seguridad jurídica de los interesados en el desarrollo de modelos de negocio en los ámbitos financieros o aseguradores que tomen la tecnología como un aliado.

¿Una oportunidad para digitalizar el sector?

Sin lugar a dudas, tal y como comentábamos el COVID-19 es una gran oportunidad para digitalizar sectores tradicionales como las finanzas o el sector financiero. 


¿Te ayudamos? Conoce qué puede hacer por tí Oryon Universal.

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Inversión

Inversión en una startup: ¿cómo se regula? ¿qué es un Term Sheet?

Anteriormente vimos que es muy frecuente que las startups agoten sus recursos propios rápidamente y tengan que buscar financiación externa para poder satisfacer las necesidades y los objetivos marcados en su road map. Una de las fórmulas más utilizadas son las ‘notas convertibles’.

Los procesos de inversión no son fáciles y, a menudo, suelen demorarse durante semanas e incluso meses. Este proceso suele iniciarse con la presentación del proyecto por los emprendedores a los inversores, en lo que denominamos el “pitch deck” y que tiene como objetivo dar a conocer a la startup y proporcionar toda la información relevante para que los inversores se interesen por ésta.

«Los procesos de inversión no son fáciles y, a menudo, suelen demorarse durante semanas e incluso meses»


Si la startup ha suscitado interés en los inversores es muy común que los inversores presenten un Term Sheet, documento que pretende fijar los términos mínimos de la relación que se generará con la inversión. Este documento lo firmarán tanto los inversores como los emprendedores.

¿Cómo es un Term Sheet?

Aunque en materia contractual podríamos decir que la forma es lo de menos, hasta plasmar un acuerdo en una servilleta sería válido, es muy conveniente regularlo con unas cláusulas bien claras y mejor si es por escrito para poder probarlo frente a terceros.

Es relevante destacar que este documento no es vinculante para las partes, es decir, únicamente opera con la finalidad de fijar los términos y condiciones esenciales para que la operación de financiación se lleve a cabo de forma satisfactoria. Entonces, ¿cuál es su naturaleza? Este documento tiene la función de mostrar la intención del inversor a aportar capital a la startup.

Servirá, además, como base para redactar el futuro pacto de socios con los inversores.

«El Term Sheet opera con la finalidad de fijar los términos y condiciones esenciales para que la operación de financiación se lleve a cabo de forma satisfactoria»

¿Qué términos recoge?

Por norma general, los Term Sheet regulan los aspectos sobre la operación de financiación, sobre la gestión de la startup y los eventos de liquidación de las participaciones. Es decir: cuáles son las valoraciones a las que se realiza la operación (tanto premoney como postmoney), porcentaje del capital social que adquirirá el socio inversor, participación de los inversores en los órganos de control o gobierno de la sociedad, medidas de protección así como las cláusulas antidilución.

También es de suma importancia incluir cláusulas de confidencialidad y de exclusividad, para asegurar que únicamente se está hablando o negociando con un inversor. Mediante la cláusula de confidencialidad se consigue preservar información sensible de la startup como son los aspectos financieros, fiscales, legales, contables y laborales que se facilitará a los inversores para que conozcan los intringulis del proyecto y suele instrumentarse a través de una due diligence. En cambio, la cláusula de exclusividad tiene como objetivo evitar malas prácticas de los emprendedores y que estos utilicen las términos del Term Sheet como son las condiciones de inversión para negociar paralelamente con otros inversores y obtener mejores condiciones. Esta mala praxis se denomina “deal shopping”.

«Es de suma importancia incluir cláusulas de confidencialidad y de exclusividad, para asegurar que únicamente se está hablando o negociando con un inversor»

Estos acuerdos de inversión también suelen incluir cláusulas en las que se establecen permanencia y exclusividad de los fundadores, no competencia, liquidation preference, cláusulas anti-dilución  o drag along / tag along. 

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Inversión

Mi primera vez invirtiendo en startups: ¿qué aspectos legales tengo en cuenta?

Es muy habitual que algunos inversores que tradicionalmente han hecho inversiones en mercados tradicionales como el bursátil, la construcción o el sector inmobiliario se animen a hacer inversiones en startups. Estos pequeños inversores, no profesionales, están ávidos por hacer crecer su dinero y quieren explorar nuevas vías o fórmulas para obtener rentabilidad o ingresos pasivos. Estamos ante la inversión del siglo XXI.

Invertir en startups no es la mejor opción para inversores pasivos. No sólo se trata de aportar capital, sino que también es importante sumar conocimiento o expertise que añada valor a la startup. Para hacer una buena (primera) inversión es imprescindible analizar el riesgo que comporta la inversión: en las primeras fases habrá más riesgo, mientras que en etapas más maduras el riesgo disminuirá. Pero, ¿cómo se puede reducir el riesgo? Es preciso consultar las métricas del negocio (KPI), aspectos financieros, conocer al equipo humano que hay detrás del proyecto, cuántas rondas de financiación se han llevado a cabo y tener en cuenta algunos aspectos legales. Se trata de evitar futuras contingencias o problemas que hagan peligrar el porvenir de la startup.

«No sólo se trata de aportar capital, sino que también es importante sumar conocimiento o expertise que añada valor a la startup»

(A) Cumplimiento normativo: 

En primer lugar, es necesario verificar que la startup esté al día de sus obligaciones tributarias (con Hacienda) y con la TGSS (Tesorería General de la Seguridad Social). En el supuesto de que existan deudas con alguna de estas dos entidades, huye. Es un claro síntoma de que la salud financiera de la startup no es la adecuada. No es muy atractivo para un inversor que parte del capital que se va a invertir vaya a parar a satisfacer estas obligaciones en vez de a hacer crecer al negocio. 

En segundo lugar, conviene comprobar que los activos de la startup son propiedad de ésta. Es muy común que al principio de la aventura de emprender uno de los socios adquiera propiedades en su nombre (dominio de la página web, patentes, marcas, etcéra). No sólo es importante verificar la propiedad de los bienes tangibles sino también los intangibles. No olvidemos que entre el 50% y el 80% del valor de las startups y empresas reside actualmente en sus intangibles, especialmente en el sector tecnológico o digital.

En tercer lugar, muy interesante hacer una visita al Registro Mercantil para ver si la startup está inscrita, cuando empezó su actividad o como están configurados los Estatutos Sociales por si existen limitaciones o derechos en favor de los socios. El Registro Mercantil, además, es el encargado de legalizar los libros mercantiles y contables de la startup. Si vas a realizar una inversión es de suma importancia conocer cómo se está gestionando internamente la startup.

«Es importante hacer una visita al Registro Mercantil para ver si la startup está inscrita»

(B) ¿Cómo se ejecutará la inversión?

Una vez el inversor haya comprobado que la startup cumple con todas las obligaciones legales es el momento de hablar sobre las condiciones mediante las cuales se va a producir la entrada de éste.

El inversor debería plantearse algunas preguntas, tales como: ¿cuál es la valoración de la startup? ¿a través de qué herramienta se efectuará la inversión? ¿cuántas participaciones obtendré a cambio de mi inversión? ¿cuándo se entregarán las participaciones? ¿qué derechos obtendré, políticos y económicos?

Estrategias de crowdfunding o rondas de financiación suelen ser fórmulas para invertir capital por primera vez, pero, ¿cómo se regula la inversión? Lo más habitual es empezar negociando un Term Sheet. Este documento recogerá las condiciones mínimas de la inversión así como las obligaciones y derechos de las partes (emprendedores e inversor). Esta información se recogerá y se implementará en un Pacto de Socios en el que se detallarán de forma más exhaustiva la relación de los diferentes socios de la startup. 

«Estrategias de crowdfunding o rondas de financiación suelen ser fórmulas para invertir capital por primera vez»

Cada vez es más normal optar por la fórmula de ‘nota convertible’ con el objetivo de obtener capital de forma ágil y rápida y poder, así, hacer crecer el negocio antes de iniciar una ronda de financiación.

(C) Control y salida:

Cuando un inversor decide invertir en una startup suele hacerlo porque está interesado en el proyecto, en la solución que aporta al mercado, porque piensa que es escalable y puede obtener una rentabilidad en su inversión y porque cree que el talento que lidera el proyecto es el adecuado para desarrollarlo.

Lo ideal es establecer mecanismos para conservar la identidad del proyecto, entiendo esta identidad como la figura del emprendedor. Es muy aconsejable regular cláusulas de permanencia del emprendedor en la startup con la finalidad de conducir el proyecto hacia los términos esperados por el inversor o cláusulas de no competencia y exclusividad para evitar que haya una ‘fuga de información’ que pueda repercutir negativamente en la startup. No menos importante es el control financiero: el inversor debe tener derecho a recibir información financiera periódicamente para conocer ‘cómo va la cosa’.

«Es muy aconsejable regular cláusulas de no competencia y exclusividad para evitar que haya una ‘fuga de información’ que pueda repercutir negativamente en la startup»

Cualquier inversor tiene la expectativa de percibir una rentabilidad por su aportación. No sólo participar en los eventuales, sino también ‘revender’ sus participaciones a un precio mayor al que adquirió originariamente. Las cláusulas drag along (derecho de arrastre) o  tag along (derecho de acompañamiento) son algunas de las cláusulas que el inversor debe pedir que se contemplen en el Pacto de Socios para velar por sus derechos y opción a salir de la startup.

(D) Fiscalidad de la inversión:

En el momento de invertir en una startup es muy interesante tener en cuenta que desde la entrada en vigor de la Ley 14/2013, los contribuyentes podrán deducirse el 20 por ciento de las cantidades satisfechas en el período por la suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación, pudiendo además de la aportación temporal al capital, aportar sus conocimientos empresariales o profesionales adecuados para el desarrollo de la entidad en la que invierten en los términos que establezca el acuerdo de inversión entre el contribuyente y la entidad. La base máxima de deducción será de 50.000€ anuales y estará formada por el valor de adquisición de las acciones o participaciones

Para optar a estos incentivos o ventajas fiscales para la inversión es preciso cumplir con algunos requisitos. es recomendable consultar la página web de de la Agencia Tributaria (deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación), algunos de los requisitos:

  1. Máximo de 400.000€ de fondos propios de la empresa en la que se realice la inversión 
  2. No se puede realizar inversión en empresas que coticen en un mercado negociado (incluidas las del Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Se mantiene durante todos los años de tenencia de la acción o participación.
  3. La startup que recibe la inversión deberá estar constituida bajo alguna de las formas de la Ley de Sociedades de Capital.
  4. La compañía inversora debe tener actividad económica y contar con los medios personales y materiales necesarios para realizarla. 
  5. No es posible inversión por parte de una sociedad creada únicamente para financiar una startup como son los vehículos de inversión. Existe una excepción con los vehículos de coinversión si se cumplen con los siguientes requisitos: 
  • Se mantiene la inversión más de 1 año.
  • Adquieren participaciones  mayores o iguales al 5%
  • Se constituyen con la finalidad de gestionar la participación.

Algunas comunidades autónomas regulan una ‘tarifa autonómica’ sobre la que se pueden aplicar algunas deducciones fiscales. Incluso estas deducciones autonómicas pueden complementar a la deducción estatal.

¿Ya conoces cómo invertir en startups?

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Legaltech

Las profesiones legales en la era digital

Tal y como apuntábamos anteriormente en nuestro blog, estamos viviendo un proceso de transformación digital en el sector legal. La tecnología cada vez está más presente en el día a día de los abogados y como consecuencia de ello están surgiendo nuevas profesiones que aúnan la innovación a la abogacía. Para ser un buen abogado no sólo basta con saber de leyes sino que es necesario transformar el conocimiento legal en datos.

Jordan Furlong ha acuñado el concepto de “New Law”, el cual se define como “cualquier modelo, proceso o herramienta que representa un enfoque significativamente diferente en la creación o prestación de servicios legales a los tradicionalmente empleados”. Mediante el uso de la tecnología están surgiendo nuevos modelos de negocio basados en Legaltech, nuevas estructuras como las Alternative Legal Business Structures o nuevas profesiones.

¿Conviene introducir la tecnología?

En el momento en que una entidad se plantee introducir la tecnología en su organización es preciso hacerse las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es su finalidad?
2. ¿Cuáles son los procesos que son susceptibles de automatizar?
3. ¿En qué áreas puede aplicarse?

Una vez se haya definido una respuesta para estas tres preguntas, el siguiente paso es determinar cuales son las soluciones que aportará la tecnología. Estas soluciones pueden clasificarse en dos grandes categorías:

1. Optimizar la toma de decisiones estratégicas:

a) Gestionar eficientemente el conocimiento que se obtiene de la información de la práctica legal

Uno de los objetivos de implementar la tecnología en una organización legal es controlar un mayor volúmen de información y hacerlo de forma eficiente. Resultan muy interesantes las tecnologías como machine learning, que permite entre otras funciones fijar con mayor precisión los honorarios o analizar y predecir resultados para el planteamiento de diferentes estrategias; blockchain que aumenta la privacidad de los datos en los contratos e introduce los smart contracts, los cuales rastrean las partes de la transacción, los términos y condiciones, etcétera; y chatbots, como el Robot Quita Deudas de Abogados para Tus Deudas, que permite acceder a información concreta de forma muy rápida y eficaz.

b) Establecer una estrategia procesal utilizando herramientas tecnológicas. 

Mediante el uso de indicadores gráficos y visuales que se basan en el análisis cognitivo de resoluciones judiciales. En otras palabras: Legal Design Thinking. Se trata de una metodología para diseñar procesos, reconociendo e identificando los procesos que serán más eficientes si se realizan a través de una plataforma tecnológica o Legaltech.

2. Generar nuevas fórmulas para prestar servicios legales

Ya lo apuntábamos anteriormente, en la era digital el cliente se convierte en el centro de atención en la prestación de servicios. Es indispensable escuchar y enfocar los servicios legales al cliente, comprender sus sentimientos añadiendo valor a los datos e información que se recogen.

Con el uso de la tecnología se están creando nuevos modelos de negocio, como por ejemplo: los chatbots para resolver consultas legales son una fuente de captación de leads muy interesante; marketplaces jurídicos para ampliar cartera de clientes o;  plataformas de generación de contratos y documentos en línea.

¿Cuáles son las profesiones legales del futuro?

El abogado tal y como lo conocemos hoy en día no va a desaparecer. No obstante, cada vez será más habitual que los abogados trabajen codo con codo con otros perfiles profesionales como ingenieros, data scientists, matemáticos, expertos en inteligencia artificial o big data. Incluso empezarán a surgir perfiles abogados híbridos, con conocimientos jurídicos y también tecnológicos.

Repasamos algunas ‘nuevas’ profesiones con motivo de la innovación en el sector legal:

1.Legal Project Manager

Se trata del profesional que tiene la capacidad de dirigir equipos, realizar presupuestos y gestionar recursos económicos de la entidad, utilizar planes de trabajo, estimar y gestionar plazos. También debe ser capaz de responder rápida y positivamente ante imprevistos, priorizar y asignar los recursos para ser más eficiente en la gestión de la entidad.

2. Legal Operations

Es aquél profesional que se encarga de la administración, gestión y soporte al área legal. Tiene la responsabilidad de gestionar el conocimiento, presupuestar, recolectar y analizar datos datos, implementar procesos internos y garantizar la eficiencia del área, así como implementar y supervisar el uso de tecnologías.

3. Legal Engineer

Esta profesión está a medio camino entre un abogado con toga y un ingeniero. Requieren de conocimientos jurídicos y técnicos como programación. Su propósito es integrar el uso de la tecnología y el procesamiento de datos para poder diseñar soluciones tecnológicas que permitan a la entidad ser más eficiente en la prestación de sus servicios legales. Funcionan como conexión entre el departamento legal y el de IT.

4. Legal Designer

Los profesionales de esta ‘área’ son expertos en crear contenido o servicios usables útiles y atractivos (¡incluso con elementos visuales!). Aplican la metodología  design thinking a las diferentes casuísticas legales para encontrar una solución innovadoras. El cliente es el centro de la relación profesional de la Abogacía Digital y el objetivo es proporcionar herramientas y servicios fáciles de entender para responder a las necesidades de éste.

5. Bonus track

Además de estas profesiones, otros profesionales del derecho muy vinculados a las nuevas tecnologías van a cobrar mayor importancia, como por ejemplo: Experto en Ciberseguridad, Experto en Tecnoética, Analista de datos o Privacy Manager. Sin olvidar que en un entorno cambiante como es el digital van a ir apareciendo nuevas áreas de negocio emergentes, en las que conviene contar con un experto legal.

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Inversión Sin categoría

¿Notas convertibles? ¿Sabes qué son?

A menudo sucede que en el inicio del camino para desarrollar un proyecto emprendedor sea necesario contar con un mínimo capital. En las primeras fases lo más habitual es que los emprendedores aporten dinero, de su propio bolsillo, o que recurran a la ayuda de las 3F (Family, Friends & Fools). Con estas primeras aportaciones podrán empezar a desarrollar su idea, tangibilizarla. No obstante, ¿qué sucede si estas primeras aportaciones dinerarias de su entorno son insuficientes y se agotan? No quedará otra que ir a buscar capital externo.

Una de las fórmulas o herramientas más habituales para aportar capital de terceros son las “notas convertibles”, también denominadas como “préstamo convertible”. Se trata de préstamos de capital a corto plazo que se va a convertir en participaciones de la startup. El inversor no recupera su dinero, con los correspondientes intereses, cuando transcurra un tiempo determinado sino que recibirá a cambio participaciones. La startup, pues, suscribe una ‘deuda’ con el inversor.

Es importante diferenciar la figura del prestamista respecto a la del inversor que ejecuta una inversión a través de una nota convertible. La diferencia principal es que el prestamista tiene la expectativa de recibir el dinero prestado más los intereses generados, mientras que el inversor tiene la expectativa de ‘recuperar’ este capital mediante la conversión en participaciones de la startup.

¿Cuáles son los elementos clave que debe recoger una ‘nota convertible’?

Hay que regular, como mínimo, 6 cláusulas. Sin ellas, no tiene sentido optar por esta modalidad de inversión.

(1) Es preciso determinar qué cantidad de dinero que se va a invertir. Si no se determina cuánto dinero se va a prestar (invertir) se generarán problemas para convertirlo en participaciones.

(2) Como consecuencia de este préstamo, se van a generar intereses. Lo ideal sería pactar que los intereses fueran lo más bajos posibles. El porcentaje variará en una horquilla de entre el 5 y el 30%.

(3) Muchas notas convertibles incluyen un descuento a favor del inversor. Seamos realistas, el inversor está asumiendo un riesgo y conviene recompensarle de alguna manera. No es un requisito sine qua non pero sí es muy interesante ofrecérselo al inversor, al fin y al cabo, está apostando por el proyecto con su capital privado. Este descuento se aplicará sobre la valoración y suele variar en función del tiempo que transcurra entre las diferentes rondas de financiación.

(4) Es interesante ponerse de acuerdo en la valoración de la startup, al estar directamente relacionado con las participaciones que se van a obtener. En este punto pueden haber intereses contrapuestos: el emprendedor querrá se realice pre-money mientras que el inversor querrá que sea post-money y que esta valoración sea inferior para obtener más participaciones por el mismo capital. 

¿Te suena el término CAP? ¿No? Es el importe máximo de valoración a la cual el inversor podrá convertir el préstamo en participaciones. Es decir, si el proyecto va como un cohete y consigue una valoración superior al CAP en su siguiente ronda de financiación, el inversor convertirá el capital en participaciones atendiendo al CAP, mientras que si el proyecto no alcanza sus objetivos y la valoración es inferior, se aplicará un descuento sobre la valoración conseguida. Muy recomendable prever cuál será la valoración cuando se acuda a una nueva ronda de inversión para evitar una dilución excesiva.

(5) Es imprescindible determinar cuánto capital se está buscando en la ronda de financiación.

(6) Obviamente, como cualquier préstamo, es preciso determinar el plazo. ¿cuánto tiempo hay para ejecutar la conversión en capital? ¿qué pasa si transcurre este plazo? El plazo más habitual es de entre un año y medio o dos años.

¿Cuáles son las ventajas de hacer una ‘nota convertible’?

Como ya se ha apuntado, al ser una herramienta para obtener financiación, se trata de un mecanismo muy interesante para poder llevar a cabo un proyecto en momentos en los que falta solvencia económica. Sin embargo, es vital enamorar al inversor. A continuación detallamos las tres principales ventajas:

1. Fácil de ejecutar: dinero más ágil. Para suscribir una ‘nota convertible’ y empezar a utilizar el capital vinculado sólo se requiere firmar un contrato sencillo en el que se recojan los elementos claves del préstamo. Optar por los procedimientos más habituales significa realizar muchos trámites, ir al notario, desembolsar capital, etcétera. Para tener disponible el dinero pueden transcurrir meses e, incluso, puede suceder que el inversor finalmente se eche atrás y se rompa el acuerdo. Tiempo perdido. ¡Al inversor le interesará que la startup empiece a generar negocio cuanto antes!

2. Posponer el momento de valorar la startup: adiós a las discrepancias entre las partes para valorar el proyecto. Mediante la ‘nota convertible’ no es necesario fijar la valoración sino que se pueden negociar otros elementos como cuál es el máximo de valoración (CAP) al que se convertirá el dinero del inversor. 

3. Incentivo para los inversores: el objetivo es premiar a los inversores que apostaron por el proyecto cuando el valor de éste era muy inferior. Es habitual que en las ‘notas convertibles’ se incluya una cláusula de descuentos vinculada al tiempo. En otras palabras, según el tiempo en que el dinero del inversor se convierte en participaciones de la startup, como por ejemplo: si pasan 3 meses, el inversor tendrá un descuento sobre la valoración de 3%, si transcurren 6 meses tendrá un descuento de 10%, etcétera. Quien invierte antes, arriesga más. Por lo que al haber arriesgado más, el precio para convertir el dinero en participaciones será más bajo.

Sin lugar a dudas las ‘notas convertibles’ son una fórmula a tener en cuenta para capitalizar las startups en las primeras etapas de maduración. ¿Conoces alguna otra fórmula interesante para invertir en startups y quieres que hablemos sobre ello?

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¿COVID-19, oportunidad para la transformación digital del sector legal?

A lo largo de los últimos años, el sector legal está viviendo una verdadera revolución (digital). Progresivamente las herramientas tecnológicas han ido entrando en la industria legal, introduciendo agilidad y eficiencia en la prestación de los servicios legales de toda la vida, incluso algunas soluciones las han sustituido. Palabras como blockchain, smart contracts o inteligencia artificial son vocablos cada vez arraigados al vocabulario de los juristas.

En estos días en los que nos está tocando lidiar con una situación extraordinaria debido a la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus, se ha acentuado la necesidad de contar con herramientas que permitan al sector legal avanzar y no detenerse. No olvidemos que el sector legal, y concretamente el judicial es esencialmente placista, es decir: los plazos importan y mucho. Sin lugar a dudas, esta crisis va a afectar a la economía global y, por ende, el sector legal también va a atravesar un período de recesión.

“Los momentos de crisis son oportunidades para la innovación. En momentos complicados es cuando hay que reinvertarse y encontrar fórmulas para hacer cosas distintas.”

¿Cómo está afectando esta situación al sector legal?

Durante el estado de alarma se ha paralizado prácticamente el sistema judicial, excepto las guardias y algunos procedimientos. Así, por ejemplo, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial determinó el pasado 18 de marzo que “no procedía en ningún caso la presentación de escritos procesales de manera presencial, limitándose la forma telemática (LexNET) a aquellos procedimientos y actuaciones procesales declaradas urgentes e inaplazables por las instrucciones y acuerdos del órgano de gobierno de los jueces”.

De este modo, las actuaciones de los abogados se han visto radicalmente reducidas y, consecuentemente ¿ajustes de personal? Se ha optado por varias fórmulas para paliar la falta de ingresos derivados de las actuaciones judiciales, como por ejemplo: reasignación de abogados entre áreas, contención salarial o no distribuir beneficios.

No todo son ‘malas noticias’, algunos abogados de firmas reputadas han declarado que el teletrabajo está funcionando en el sector legal. De hecho han surgido algunas iniciativas especialmente diseñadas para abogados de firmas pequeñas y medianas como la impulsada por Legaler, que se define como ‘Smart Communication for Legal”, que ofrece el plan Active de forma gratuita durante 12 meses para facilitar el teletrabajo. Con la ayuda de estas iniciativas se está acelerando el proceso de transformación digital y podemos hablar de un inicio del fin de la ‘cultura del presentismo’ mediante el cual se está corroborando, que al menos parcialmente, se introduzca cada vez más el ‘home office’.

¿Por qué es necesario implementar la tecnología en los procesos legales?

Con la tecnología como eje resulta clave utilizar las herramientas basadas en los recursos que ofrece Internet y aplicarlos al sector legal en momentos de incertidumbre.

Tal y como menciona Jorge Morell en su blog Términos y Condiciones, el Legaltech, término que resulta de la unión de los conceptos ‘Legal’ y ‘Technology’, “lo que cambia con la implementación de la tecnología o legaltech es la forma en la que vamos a acceder o solucionar muchas de nuestras cuestiones legales, gracias a la irrupción de la tecnología”. La tecnología nos permite solucionar consultas legales, sin que sea necesaria la presencia física de un abogado durante todo el proceso; la agilización y automatización de trámites y una optimización de la relación entre el abogado y el cliente.

Pero más allá de esta definición, el valor añadido que genera se encuentra en la posibilidad de automatizar tareas repetitivas y evitar errores humanos, utilizando machine learning o la inteligencia artificial.

Afortunadamente España es un verdadero ‘Hub Legaltech’. En los últimos años han surgido muchos proyectos o startups del sector legaltech que han sido valoradas muy positivamente por inversores, generalmente se dividen en tres grandes categorías según las soluciones legaltech que ofrecen:

1. Aquellas que automatizan o aceleran las tareas de los abogados, reduciendo el tiempo y con ello el coste (herramientas de facturación, análisis de documentos, etc.).

2. Aquellas que reemplazan al sector jurídico más tradicional (por ejemplo, herramientas para autogenerar documentos o contratos legales).

3. Aquellas que implican una nueva forma de contactar con potenciales clientes (analítica de bases de datos, marketplaces jurídicos, etc.)

“Barcelona se ha posicionado como un referente estatal, y mundial, al crear el primer ‘Hub Legaltech’ de Europa. La ciudad condal ostenta en 2019 el 28’2% de proyectos legaltech en España de un sector que genera 25.000 millones de euros a nivel mundial”.

Debido a la crisis por el COVID-19 nos encontramos en un momento en el que es necesario hacer un impulso digital e incrementar la inversión en tecnología. Es clave adaptar todos los procesos legales al ecosistema digital sin olvidar que para ello es necesario dotar recursos humanos para la correcta implementación de estos procesos de transformación digital como son los gestores de proyectos digital e incluso desarrollar nuevas habilidades de organización, seguimiento y control del trabajo.

Actualmente, están surgiendo proyectos que permiten hacer una transición del sector legal tradicional al mundo legal mediante soluciones hechas a medida y de fábrica. Como se acaba de señalar, para digitalizar una entidad es imprescindible que exista un equipo humano, y por qué no, un líder que guíe en la implantación de la solución. Implementar un sistema legaltech hecho a medida puede resultar costoso, al requerir formación, desembolso para el desarrollo del recurso y dedicar capital humano especializado para que la transformación digital sea un éxito. Las opciones estándar ofrecen un producto sencillo y que en muchas ocasiones es fácil de adecuar a las necesidades particulares de la compañía y que incluso son óptimas para usuarios que no son nativos en la era digital.

¿Cuáles son los retos del sector legal como consecuencia del COVID-19?

1. Mejorar la experiencia de usuario

No basta con vender servicios legales, hay que proporcionar una experiencia única y satisfactoria al cliente. Existe mucha competencia en el sector legal. El valor diferencial será la experiencia entre el abogado y el cliente. No se trata de introducir nuevos productos o servicios en el mercado, sino mejorar la experiencia al contratar a un abogado. Proporcionar un clima agradable en la relación de confianza y con una comunicación fluida decantará la balanza para contratar un despacho u otro.

2. Inversión real en herramientas tecnológicas

Incorporar paulatinamente las soluciones legaltech en el día a día de los abogados. No sólo añadir recursos para hacer videollamadas y hacer reuniones virtuales con el resto del equipo o clientes. Es necesario introducir herramientas que permitan ser más ágiles y eficaces a los abogados. Automatizar procesos, trámites y evitar clerical errors.

3. Apostar por el capital humano

Detrás de las compañías hay personas. Digitalizar un sector debe ir acompañado de un buen equipo humano. Es necesario crear relaciones constructivas, tanto de forma interna como externa, en las que se potencie el trabajo colaborativo para compartir experiencias y conocimientos. El poder de la colaboración es un valor incalculable para una empresa.

4. Potenciar nuevas habilidades

Con la entrada de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico el abogado desarrollará nuevas aptitudes para ofrecer nuevas soluciones a sus clientes. No sólo será importante dominar el lenguaje jurídico o estar al día de las novedades legislativas sino que el abogado tendrá que convertirse en un auténtico todoterreno. Estar preparado y adaptarse rápido a los cambios e, incluso, obtener conocimientos de programación. La captación y retención del mejor talento será clave para asegurar el porvenir de los despachos de abogados para asimismo explorar nuevas líneas de negocio.

5. Legaltech universal

La transformación digital en el ámbito legal está avanzando a un ritmo vertiginoso. Cada vez hay más oferta de servicios legaltech y éstos serán más accesibles para todo el mundo. La clave será escoger la tecnología más adecuada e implementarla correctamente para transferir el valor añadido que se deriva de su utilización al cliente.

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Legaltech Startup

Todo lo que deberías saber sobre el pacto de socios

A menudo sucede que en el momento de emprender nos olvidamos de una de las partes cruciales en el porvenir de un proyecto: la parte legal, es decir, todo lo relacionado con el cumplimiento normativo. Los emprendedores actúan de forma ágil y rápida, son personas proactivas, con iniciativa y con ganas de crear un proyecto que introduzca un cambio y, porque no, pueda suponer una revolución. Sin embargo, es habitual que esas ganas de crear les hagan pasar por alto uno de los documentos más importantes para su proyecto o startup: el pacto de socios.

Pero, ¿qué es un pacto de socios?

Si navegas por internet o lees cualquier libro para emprendedores es probable que encuentres una definición más o menos acertada de qué podemos entender como pacto de socios.

En pocas palabras: es un acuerdo que suscriben todos los socios de una startup con la finalidad de regular las relaciones internas que surgen o puedan surgir para garantizar la continuidad del proyecto en caso de que surjan conflictos. Podríamos decir que se asemejan a las capitulaciones matrimoniales a través de las cuales se regula el régimen económico y otras cuestiones relacionadas que afectará al matrimonio.

“Emprender es como casarte con alguien: tienes que estar enamorado tanto del proyecto común como de tus compañeros de viaje, sino no funcionará”

¿Por qué hacer un pacto de socios?

Su finalidad no es otra que evitar problemas futuros. Actúa como garantía y contempla posibles conflictos que pueden surgir durante el desarrollo del proyecto y cómo se resolverán éstos. Algunos de los conflictos que pueden surgir ponen en peligro el negocio de la startup: hacer competencia, salida de un socio, etcétera.

Asimismo, incluir cláusulas que protejan los intereses de los eventuales inversores o business angels, como fijar mecanismos que eviten bloqueos en la toma de decisiones o cláusulas de salida, puede hacer que el proyecto sea un poco más ‘sexy’.

¿Cómo se hace?

Al tener naturaleza privada y regir entre las partes, no es necesario que siga ninguna forma en concreto. Bastaría con firmar sobre una servilleta como hizo el astro argentino del Fútbol Club Barcelona, Leo Messi, para que tuviera efectos. No obstante es muy recomendable hacerlo por escrito y formalizarlo ante notario. Todo ello para evitar posibles malos entendidos.

Es imprescindible que haya acuerdo entre todos los miembros de la startup y que firmen o suscriban el pacto. Sólo será eficaz y se aplicará a las personas que hayan firmado este acuerdo.

No existe una plantilla estándar ni un contenido mínimo pero es muy recomendable estar bien asesorado en la redacción y contar con el apoyo de profesionales. En Oryon Universal contamos con servicio de acompañamiento 360 para el emprendedor, ofreciendo asesoramiento legal que puede ser capitalizado mediante legal equity.

De acuerdo, entonces ¿cuál es el momento idóneo para hacer un pacto de socios?

Ya hemos visto que un pacto de socios es un acuerdo muy interesante para salvaguardar los intereses de la startup, para que todo funcione correctamente y los emprendedores cojan impulso y se centren en lo verdaderamente importante: generar negocio. Así pues, ¿cuándo es aconsejable redactar y firmarlo?

“Es habitual que los socios fundadores tengan que firmar dos o tres pactos de socio durante las primeras etapas de la startup. La entrada de nuevos socios hace conveniente regular las relaciones con ellos”

Existen dos momentos claves:

  1. Cuando se cree el proyecto (seed stage).
  2. Cuando un nuevo socio entre a formar parte del proyecto (early o growth stage)

El pacto de socios tiene que ser un acuerdo vivo, que vaya evolucionando junto a la startup, que regule las relaciones entre los socios actuales y con previsión de los que vayan a entrar. Es necesario ir renovando el documento e identificar las cláusulas que son necesarias incluir. Volviendo con el símil del matrimonio: se trata de renovar los votos periódicamente.

¿Qué tipos de pactos existen?

Podemos dividir los pactos de socios en dos categorías: según el momento en el que se encuentre la startup y según el tipo de socios.

1. Según el momento de la startup

Como acabamos de ver, a lo largo del desarrollo de una startup va a ser necesario ir adaptando el pacto de socios original e incluso redactar un nuevo pacto de socios que tenga en cuenta las relaciones entre los partícipes en el proyecto emprendedor. Distinguimos principalmente tres momentos clave en los que es importante hacer uso del pacto de socios:

1. Creación de la startup: identifica a los socios fundadores (o promotores), describe sus roles, cómo está repartido el equity y se establecen cláusulas de continuidad en el proyecto.

2. Primeras inversiones (FFF: family, friends & fools): aparecen los primeros inversores por lo que es conveniente introducir cláusulas de control, toma de decisiones y cláusulas económicas.

3. Primera ronda de inversión: la startup requiere financiación para desarrollar su actividad y crecer rápidamente por lo que se requiere la entrada de inversores externos. Previa la firma del pacto de socios se negociará un Term Sheet (en el que se establecen las condiciones mínimas de la inversión). Se hará énfasis en las cláusulas económicas (exit y retorno a los inversores) y de control de la startup.

2. Según los tipos de socios

Dependiendo de qué tipo de socios vayan a entrar en el capital social de la startup podemos distinguir diferentes tipos de pactos de socio:

1. Con socios fundadores: se trata del supuesto inicial de la startup. El proyecto acaba de arrancar y es necesario regular cómo se van a ir tomando las decisiones, prever que sucederá cuando entren inversores y cómo afectará la entrada de éstos a la compañía. En algunos casos es habitual introducir un plan de vesting para algunos (o todos) socios con la finalidad de motivarlos y, asimismo, permanezcan en el proyecto hasta alcanzar determinados hitos.

2. Con una incubadora o aceleradora: son entidades que ofrecen servicios de acompañamiento y apoyo a los emprendedores, incluso aportando financiación a cambio de un porcentaje del capital social (equity). Es conveniente regular la relación entre estas entidades y los emprendedores.

3. Con un mentor: no todo es aportar dinero, también se puede aportar expertise. En este tipo de pactos se pretende regular la relación entre la startup y el mentor: la dedicación de éste y si es remunerado, por ejemplo.

4. Con un crowdfunding: cada vez es más habitual que los emprendedores recurran a plataformas de crowdfunding, o lo que es lo mismo: micromecenazgo. Muy interesante para acceder a multitud de inversores con tickets pequeños. Los pactos de socios con plataformas de crowdfunding regulan las relaciones que surgen con estos inversores y establecen cláusulas de protección, control o económicas.

“Las startups a lo largo de su vida tienen necesidades distintas y, por lo tanto, necesitan inversores distintos en cada una de sus etapas”

¿Cuál es el contenido mínimo que recoge un buen pacto de socios?

Un pacto de socios debe regular como mínimo los términos y condiciones generales que van a regir las relaciones entre los socios (tanto fundadores como inversores), los cargos y si existen remuneraciones, la existencia de planes para retener el talento (stock options, phantom shares, etcétera), permanencia y no competencia de los socios, confidencialidad o cómo se transmiten las participaciones.

Es importante señalar que el pacto de socios no es una escritura de la sociedad, por lo que en ésta se pueden regular de forma extensiva algunas cláusulas que afecten al gobierno de la startup.

¿Existen otras cláusulas de uso habitual?

Sí, existen determinadas cláusulas que regulan aspectos clave para asegurar el éxito de las startups. Estas cláusulas afectan fundamentalmente a cómo se estructura la startup, cuáles son los roles de cada uno de los integrantes, la permanencia de éstos, qué sucede si un socio quiere salir de la compañía, etcétera.

1. Cláusulas de control: ¿cómo se va a organizar la startup? ¿cómo se adoptan las decisiones?

  • Órgano de Administración de la Sociedad (administradores).
  • Mayorías reforzadas: decisiones se adoptan en Junta General mediante el voto.
  • Derecho de veto: se añade cuando entra un inversor. El inversor sólo puede opinar pero no decidir.

2. Cláusulas de Protección: ¿Cómo protegemos los activos de la compañía y a sus socios? Suelen ir acompañadas de cláusulas de penalización para los supuestos de incumplimiento de estas cláusulas.

  • Permanencia: destinada a los socios trabajadores.
  • No competencia: tanto durante el desarrollo del proyecto como después.
  • Confidencialidad: con la finalidad de proteger el know-how del proyecto. No desvelar secretos empresariales.

3. Cláusulas de Salida: ¿Qué pasa si un socio quiere abandonar el proyecto?

  • Vesting: el socio deberá permanecer en el proyecto X tiempo (cliff). Cuando transcurra este tiempo, el socio percibirá de forma escalonada las participaciones vesteadas.
  • Transmisión de participaciones y Dº de Adquisición Preferente: si un socio quiere salir, ofrecerá en primer lugar a los demás socios sus participaciones en la startup, antes que a un tercero.
  • Drag Along (Derecho de arrastre): si un tercero realiza una oferta para adquirir el proyecto, el socio que ostente este derecho, podrá obligar al resto de los socios a vender.
  • Tag Along (Derecho de Acompañamiento): destinada a proteger a los socios minoritarios. Vender a un tercero en las mismas condiciones que la oferta del socio mayoritario.