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Los requisitos indispensables para crear un MVP

El producto viable mínimo (MVP, del inglés Minimum Viable Product) es un producto con suficientes características para satisfacer a los clientes iniciales y proporcionar retroalimentación para el desarrollo futuro. Ya lo comentamos anteriormente en Oryon Universal, pero es muy habitual utilizarlo en el método Lean Startup. Básicamente hablamos de un prototipo de producto que se quiere lanzar, con un mínimo esfuerzo económico y tiempo, que se pueda recoger la mayor cantidad de conocimiento validado de los posibles consumidores. Por lo tanto, ¿cuáles son los requisitos indispensables para crear un MVP? ¿Qué debo tener en cuenta si quiero emprender?

1. La importancia de la propuesta de valor

Debemos captar la atención de nuestros consumidores mediante un producto útil, atractivo y viable. Debemos ser capaces de explicar cómo resolvemos un problema en pocos segundos. Claro y directo.

«Nuestro producto debe ser útil, atractivo y viable»

2. Determinar los plazos

Como siempre comentamos en Oryon Universal, la estrategia es fundamental para avanzar. Es importante crear un calendario con acciones. No hay tiempo que perder. Vivimos en un mundo rodeado de mentes brillantes y la idea que tienes en mente puede quedar atrás en cuestión de horas. 

3. Que el MVP funcione

Somos conscientes que el presupuesto es limitado, pero realizar encuestas cualitativas a personas de nuestro entorno, no es suficiente. O enseñar dibujos o bocetos. Es fundamental que trabajes para entregarle al público un producto mínimamente funcional, con sus características más básicas. Debemos cumplir un mínimo de expectativas.

«Es importante cumplir con un mínimo de expectativas»

4. Analizar los datos y feedbacks

Después de lanzar nuestro MVP, si no recopilamos críticas, feedbacks y datos, ¿de qué nos sirve? Por ejemplo, en caso de disponer de una landing page es importante conocer el tiempo de permanencia en la página de nuestros usuarios y las acciones que realizan. También, si lo hemos combinado con una campaña de Google Adwords, saber si son las palabras más adecuadas para llegar a nuestro público objetivo.

Sí finalmente constatamos que nuestro MVP es una buena idea, es el momento de lanzarla al mercado. Sin embargo, también puede ocurrir que no nos estemos acercando a la solución adecuada. Es el momento de pivotar y cambiar ciertos aspectos de nuestro proyecto. Bienvenido y bienvenida al bucle de construir, medir y lo más importante: aprender. 

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Todo lo que no te han contado sobre el método Lean Startup

Nadie dijo que emprender iba a ser fácil. Es más, según los últimos estudios, el 75% de las startups no sobreviven a lo largo de los meses. Y es que durante las últimas décadas, los emprendedores seguían el mismo plan: empezaban por un plan de negocio, montaban un equipo, mejoraban el producto (invirtiendo muchísimo en capital y tecnología) y después conseguían (o intentaban) vender con mucho y mucho esfuerzo. Y, seamos sinceros, algún que otro disgusto. El objetivo: que el producto estuviera cercano a la perfección. Sin embargo, el gran olvidado era el cliente. No era la principal prioridad.

«Antes del método Lean Startup, el objetivo era que el producto final estuviera cercano a la perfección, lo que suponía un desembolso importante»

De aquí surgió el libro que cambiaría las reglas del juego: ‘The Lean Startup’ de Eric Ries, un bestseller mundial que lleva vendidos más de 1 millón de ejemplares y que forma parte de la formación y temario de muchísimos grados universitarios y másteres a nivel mundial. Y es que para este ingeniero de software, que acumuló algunos que otros fracasos, hoy todo es más disruptivo. Lo que hoy sirve, mañana ya no. Cada vez, nuestros clientes están más informados y conectados que nunca. Pueden encontrar la competencia fácilmente con un clic, no se casan con nadie y tienen poder para influir en las empresas y productos, compartiendo sus experiencias y opiniones en Internet.

En él propone que lo primero que deben lograr las organizaciones es su producto mínimo viable, más conocido como MVP, por sus siglas en inglés. A modo de resumen, un prototipo de producto que se quiere lanzar, con un mínimo esfuerzo económico y tiempo, que se pueda recoger la mayor cantidad de conocimiento validado de los posibles consumidores. Gracias a este auténtico feedback que nos proporcionan nuestros usuarios y consumidores daremos paso a: construir, medir y aprender. Básicamente, reducir riesgos en el lanzamiento de nuevos productos. La mejor publicidad para este método, a parte de las ventas mundiales: ser elogiado por diversos medios como The New York Times, The Wall Street Journal o Harvard Business Review.

«‘The Lean Startup’ de Eric Ries, es un bestseller mundial que lleva vendidos más de 1 millón de ejemplares y que forma parte de la formación y temario de muchísimos grados universitarios y másteres a nivel mundial»

Sin embargo, me gustaría contar 4 aspectos que no se tienen en cuenta sobre este método:

1. No es una garantía de éxito

El método Lean Startup no es una garantía de éxito definitivo, ni de ganancias a corto plazo. Seré sincera: hace que el fallo posible salga mucho más barato. Y que el fracaso sea una parte esperada y considerada de la solución. 

2. El cliente es lo más importante

Imprescindible encontrar sinergias entre la visión del proyecto y lo que los clientes desean. Debemos enfocarnos hacia una experiencia de usuario impecable. 

3. El concepto de pivotar

Un concepto estrechamente relacionado es el de pivotar. ¿En qué consiste? Implica ser capaz de cambiar tu idea de negocio y apostar por otra nueva. No implica fracasar, sino identificar una opción mejor que nos pueda llevar al éxito. No hay que empeñarse en seguir con un proyecto en el cual no tiene futuro. Como curiosidad, los fundadores de Twitter querían centrar su servicio web en podcasts. Sí, tal como lo oyes. Solo en el curso de un pivote cambiaron su modelo de negocio a mensajes cortos con un número limitado de caracteres. Y de aquí al éxito. Más de 340 usuarios activos. 

«Pivotar implica ser capaz de cambiar tu idea de negocio y apostar por otra nueva»

4. No debes olvidarte de otros aspectos

Es verdad que el cliente es el foco principal de este método. No hay que obviar que también hay otros aspectos a tener en cuenta, principalmente en la burocracia o la dificultad de captar clientes. Hablamos por ejemplo del pacto de socios, de como dar a conocer tu startup, o del equipo que formarás.  

Asimismo, el método Lean Startup se adapta perfectamente en entornos cambiantes. ¿Acaso lo que estamos viviendo el 2020 no lo es? Incluso ante la máxima incertidumbre podemos seguir aplicándolo.

En resumen, estamos hablando de una estrategia de adaptación flexible y de reorientación más fácil. El equipo trabaja con unos mismos objetivos y, respecto al informe financiero, estamos orientados a parámetros.